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Cubaneo Cotidiano
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AUN NO HA MUERTO EL REY...QUE VIVA EL PRINCIPE!!!

AUN NO HA MUERTO EL REY...QUE VIVA EL PRINCIPE!!!

Nada, que la imaginación supera muchas veces con mucho a la realidad, y todavía no acaba de morirse el Dictador Jurásico (con las ganas que tenemos que acabe ya...si puede), y enseguida se disparan todo tipo de ideas locas, y no precisamente en gente de cabeza caliente o mente trasnochada, habitantes del manicomio de Mazorra, sino incluso entre los más respetados pensadores e historiadores de todas partes del mundo.

Y mientras Brian Latell y otros cubanólogos de la farándula profética dicen una cosa u otra acerca de cómo será la transición y el cambio de sistema, el famoso historiador inglés Hugh Tomas, acucioso investigador y escritor de la Historia de España, se acaba de apear con un cuento de hadas (fairy tales, se dice en inglés) acerca de la posibilidad de instituir en Cuba, a imitación de la España postfranquista, una monarquía parlamentaria, ya que según él, el modelo constitucional norteamericano no se aviene a la realidad cubana. 

Bueno, no los quiero cansar, sólo les citaré lo que publicó en el diario español "ABC" (nada más y nada menos que el Día de Reyes) el susodicho acerca de lo que él piensa sería mejor para Cuba, proyecto en el cual el Príncipe Felipe comandaría la transición cubiche y se quedaría reinando en Cuba la monarquía borbónica de triste recordación, al menos para los historiadores que recuerdan con muy mala leche al difunto Fernando VII, y además con la princesa Leticia aconvoyada (y dos infantas incluidas). 

 “Cuba, desde que obtuvo la independencia en 1898, ha sido un fracaso estrepitoso. Sesenta años de dominación estadounidense desembocaron en tres décadas de control comunista ruso. Desde entonces, desde 1990, Cuba ha estado aislada, pero eso tampoco ha sido un éxito. La isla precisa un nuevo padrino, y los europeos y los latinoamericanos deben insistir en que España sea el candidato predilecto y no Estados Unidos, que entre 1898 y 1959 hizo gala de un sorprendente don para cometer errores en Cuba".

 

"Hace unos años, en La Habana, la «fidelidad» subyacente de Cuba hacia España se vio confirmada en la embajada canadiense. Se celebraba una fiesta y el Gobierno estaba allí, Castro incluido. Algunos diplomáticos occidentales rodearon a Castro y le preguntaron que depararía el futuro a Cuba. «Ah», comento el dictador, «uno de esos caballeros que están sirviéndose tapas será mi Adolfo Suárez». «Es una pena», añadía, «Es una pena que no haya un Rey que ayude a que el proceso saiga adelante como lo hubo en España», comentó hace unos años Fidel Castro en la embajada canadiense".

 

"Pero podría haberlo: Don Felipe. En realidad no estoy insinuando que haya que sacar los muebles de la realeza (…) Lo que considero que merecería la pena plantearse es que la influencia de Don Juan Carlos en Cuba podría pasar a Don Felipe, quien podría visitar Cuba, reunirse con personas representativas y conocer a fondo los vestigios de los tesoros de la que en su día fuera una rica colonia española (…) Pero no digo que Don Felipe deba convertirse únicamente en una especie de turista regio. El mensaje para Cuba de un Príncipe español podría traer un anuncio de constitucionalismo democrático: democracia parlamentaria con una Monarquía formal y responsable. Sería de desear que el Príncipe insistiera en que la versión de democracia que parece convenir a España también debería convenir a Cuba. No tengamos más copias de la Constitución estadounidense con un presidente ejecutivo que afecta de manera adversa al resto de Latinoamérica. Dejemos que la Constitución cubana en el futuro refleje la de España, que con su énfasis en el Parlamento se hace eco de la británica y de las demás Monarquías formales de Europa, así como de las presidencias formales que funcionan en Alemania, Italia y Portugal".

 

"En Cuba, España debería prestar su apoyo a una joya hecha a su imagen y semejanza, y no a otra versión de las conocidas lucubraciones de Jefferson y Adams diseñadas con otros fines. Una contribución positiva de Don Felipe a un resurgimiento de la democracia cubana con las características de la española ayudaría a que su nombre brillara para siempre en España y en todas partes".

 Hugh Thomas, ABC, España

6 de enero de 2008

 

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1 comentario

JESUS -

GUAOOOOO. ME HE QUEDADO CON LA BOCA ABIERTA, NO SABIA DE AQUI EN ESPAÑA SE HABIA DICHO SEMEJANTE COSA, PIENSO QUE CUBA MERECE LA OPORTUNIDAD DE DECIDIR ELLOS SUS GOBIERNOS Y QUE NADIE LES VAYA A QUERER METER UNA MONARQUIA POR LA CABEZA..... BUENISIMOOOOO ESTE ME GUSTO MUCHO....
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