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Cubaneo Cotidiano

¿EL ULTIMO EN LA COLA...?

¿EL ULTIMO EN LA COLA...?

Parece ser que esta pregunta, repetida hasta el infinito desde 1959 hasta nuestros días en la realidad cotidiana del pueblo cubano, está de moda por estos dias, pero no precisamente para comprar la media libra de carne que se distribuirá cada tres meses por persona, o para comprar la pequeña ración de pan que le toca a cada ciudadano diariamente.

No, el asunto se trata de una larga cola de 3, sí, de 3 millones de cubanos que podrían beneficiarse de la nueva "Ley de Memoria Histórica" que el gobierno de José Luis Zapatero acaba de aprobar con los votos aliados de los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, que le permitieron imponer la tan llevada y traída ley (a la que se oponía el Partido Popular), con el objeto de revisar la historia de España, condenando la etapa del gobierno de Franco, entre cuyas consecuencias está la de quitar todos los símbolos franquistas de edificios públicos y gubernamentales, iglesias, escuelas y calles.

La cola a la que nos referimos no se trata de una cola en la que los cubanos certificarán haber pertenecido al bando republicano o para recogir firmas de repudio contra Franco y su afiliación falangista -tan cercana al nazismo hitleriano-, aunque con visos nacional-católico. 

No, la intensa búsqueda del último en la cola frente a la Embajada y el Consulado de España en La Habana (edificio al que muchos jocosamente le llaman el Cake de Cumpleaños, por su blancura y la forma en que resalta en su entorno por la iluminación nocturna que lo hace parecer eso, un Cake de Cumpleaños), es porque la citada Ley de la Memoria Histórica (Ley No.52/2007, cuya Disposición Adicional Séptima, sobre la Adquisición de la Nacionalidad Española establece que: 1) Las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español podrán optar a la nacionalidad española de origen si formalizan su declaración en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la presente Disposición adicional. Dicho plazo podrá ser prorrogado por acuerdo de Consejo de Ministros hasta el límite de un año, y 2). Este derecho también se reconocerá a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio) reconoce el derecho a recuperar la nacionalidad a todos aquellos que sufrieron persecución, violencia y exilio durante la guerra civil española (1939), extensible para sus hijos y nietos (pues la ley vigente hasta ahora solo alcanzaba hasta los hijos), por lo que esto facilitaría el acceso a muchos cuyos padres murieron sin haber solicitado su condición de ciudadanos (por parte de sus padres emigrados españoles).

Esta ley, no sólo beneficia a los cubanos, sino a muchos hijos y nietos de emigrados en toda Latinoamérica -se considera que los dos países de mayor efecto de esta ley serían Cuba y Argentina, aunque no se descarta un gran número de beneficiados en todos los países de América Latina. Lo que sí queda claro es que, para muchos analistas y especialistas en la materia, el gobierno de Zapatero (ZP para los españoles) no hizo bien sus deberes en su búsqueda, no ya de ganarse adeptos y votos de futuros ciudadanos para su partido y futura reelección, sino de restablecer la memoria del bando republicano comunista y borrar todo vestigio del franquismo, por lo que no calcularon con precisión lo que ello suponlia en gastos de personal para las gestiones de ciudadanía, pasaportes, y los recursos y medios que conlleva no solo reconocerlos como españoles, sino darle los beneficios de pensión, ayuda y atención que las embajadas y consulados deben brindarles a todos los beneficiados.

De ahí que muchos consideran que esta ley es un verdadero berenjenal en el que se han metido los socialistas españoles y en específico el gobierno de ZP, que a cambio ha tenido que concederle prebendas y favores a los nacionalistas, en especial en lo referente a la aprobación del Presupuesto de la Nación, en las partidas que benefician a las autonomías donde los partidos nacionalistas gobiernan en solitario o junto a los socialistas, como el País Vasco, Cataluña y Galicia.

Como para recibir la ciudadanía sólo se necesita presentar la prueba de identidad y la condición de españoles de los padres, la gestión se hace "aparentemente" bien fácil, pero lo difícil será atender a toda la masa de posibles beneficiarios que complicarán en gran medida el trabajo de las oficinas consulares de España en la capital habanera, por las largas colas, la ignorancia acerca de la ley, y la necesidad de buscar los documentos de origen de los padres y abuelos, muchos de los cuales sus descencientes no poseen o ignoran el lugar específico donde nacieron, todo lo cual complica el mecanismo de aplicación de la misma.

Si ya es llamativa la cola que día a día hacen cientos y miles de cubanos en la Oficina de Intereses de los Estados Unidos, con el objeto de obtener visa de visitante. Y otro tanto se aprecia en cuanta embajada radica en La Habana, adonde van los cubanos esperanzados con el objeto de encontrar una puerta abierta que facilite la forma de escapar del Infierno Castrista, cuánto más veremos en la esquina de la Embajada Española, con los posibles tres millones de futuros ciudadanos españoles.

Nada, que la pregunta más repetida en esa esquina será: ¿El último en la cola...quién es el último? Y no sabemos si el Cake de Cumpleaños alcanzará para alimentarlos a todos.   

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1 comentario

JESUS -

HAY ESPAÑAAAA, HASTA CUANDO, ADONDE IREMOS A PARAR...YA ME PONGO AL TANTO DE COMO VA ESA LEY.....
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