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Cubaneo Cotidiano

LA CULPA DEL TOTI

LA CULPA DEL TOTI

Así decimos en Cuba, cuando queremos decir que siempre que hay un problema tiene que haber un culpable, y lo resumimos diciendo: "la culpa la tiene el totí", por aquello de que la culpa nunca cae al suelo sin que alguien la recoja y la haga suya. Nadie piense que el totí es un diablo o algo así. No, el totí, también conocido como choncholí, es un pájaro pequeño, de la familia de los cuervos, de color negro (quizás de ahí la asociación de lo negro con lo malo o negativo), que abunda en la zona oriental de Cuba, que acostumbra a alimentarse de insectos y granos. Pero este pequeño pajarillo, encarna, como la serpiente en el libro del Génesis, el mal o lo malo, de ahí que para el cubano común, cuando algo sale mal y no se quiere asumir la culpa o responsabilidad del fracaso se dice que la culpa la tiene el dichoso totí.

Por eso me suena curioso que el Cagalitroso-en-Jefe, desde su bunker climatizado y aprovisionado de cuanta comodidad puede imaginar la mente humana, escriba sus riflexiones (porque disparan más duro que un rifle) diciendo que el huracán Gustav tuvo un efecto equivalente a una bomba nuclear. Lo que no dice el Moribundosaurio Castrense es que la verdadera bomba que ha causado tanto destrozo en los territorios por donde Gustav pasó, y por donde Ike remató y concluyó su obra destructiva, es la bomba de los cincuenta años de dictadura destrucción y miseria en que ha vivido el pueblo cubano.

Han sido 50 años en los que el pueblo cubano no tiene acceso a materiales de construcción para reparar y mantener sus hogares, en que la gente no puede comprar -si no es con permiso oficial-, arena, resebo, cemento, ladrillos, bloques, pinturas, madera o cualquier material necesario para vivir dignamente. Todos esos materiales siempre han estado destinados a los planes de construcción del gobierno -el único que sabe qué es lo mejor y cuándo hacerlo, aunque nunca lo haga-, que en su acostumbrada justificación culpa al bloqueo, al imperialismo, al capitalismo, a la conquista por los españoles, a las Cruzadas, a los Caballeros de la Mesa Redonda y hasta a la madre de los tomates si es necesario, con tal de justificar su ineficencia, su inmovilidad, su incapacidad para resolver centralizada y planificadamente ninguno de los problemas del pueblo.

El excesivo control es sólo para los necesitados, pues ellos, los que desgobiernan la Isla y sus esbirros, secuaces y la Nomenklatura comunista goza de privilegios, tienen las mejores casas, las reconstruyen y modernizan una y otra vez, pero si un simple trabajador toma sin permiso un ladrillo o un poco de arena, lo acusan de malversación y desvío de recursos. Por eso no es de extrañarse, y condolerse por supuesto, que ahora informen que más de 10 mil casas han sido destruidas en Holguín, o que más de 100 mil han sido dañadas o destruidas total o parcialmente al paso de Gustav e Ike por la Isla.

Ahora el desgobierno de Castro II se niega a recibir ayuda y a que equipos de expertos evalúen las pérdidas, porque de hacerlo, se descubriría que las pérdidas no las produjeron los ciclones, sino el abandono, la desidia, el desinterés y la miseria que sufre el pueblo cubano. Ya no habrá quien se crea el cuento, popular por los años 60-70´s, cuando luego del paso del destructivo ciclón Flora, los ideólogos castristas estimularon el rumor de que los científicos de la CIA habían creado una forma de producir las condiciones necesarias para que se desarrollaran ciclones que dañaran la Isla y así debilitarla económicamente para poder invadirla y revertir las supuestas "conquistas" de la Robolución cubana.

Por eso, en su sabiduría popular, el cubano de a pie supo decir en un refrán: "todos los pájaros comen arroz, pero sólo el totí carga con la culpa...".

A BUEN ENTENDEDOR CON POCAS PALABRAS.

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